Restaurante El Boj

Este domingo visitamos un restaurante con su nueva gerencia para ver qué tal se comía después de una salida fotográfica por el valle de Iguña.

El restaurante se ha hecho viral por sus tablones de cachopo o chuleta de ternera, así que había que ir a probarlo.

El tablón tenía morcilla, chorizo a la sidra, torreznos, croquetas, tiras de pollo empanado, un poco de embutido y un cachopón con patatas fritas y pimientos. El tamaño del cachopo me sorprendió para bien.

Todos sabemos cómo son estos tablones: mucha comida variada, que a veces no tiene la calidad necesaria, solo cantidad.

En este caso, las cantidades eran razonables y con un buen producto, lo justo para probar un poco de todo antes de meterte con el cachopo.

Aparte de ese tablón, una compañera se pidió unos langostinos al ajillo, que estaban perfectamente hechos, y otro compañero pasó del tablón y optó por el menú de fin de semana: un arroz negro con alioli y unas carrilleras de cerdo.

El arroz no lo probé; el comensal dijo que estaba muy bueno. Las carrilleras sí las probé, y estaban perfectas: jugosas, suaves y se deshacían en la boca. (Me faltó la foto de las carrilleras). 🙂 🙂 🙂 )

Los postres, caseros y ricos, especialmente la tarta de baileys.

Aquí las fotos 🙂

Un establecimiento donde repetiremos de fijo, eso si, para probar otras cosas y seguir dando el visto bueno 😀

Ubicación

Rte Quince Nudos

Quince Nudos es un restaurante acogedor y cercano, impregnado de ilusión, esfuerzo y confianza. Situado junto al mar y la playa, su carta rinde homenaje a los pescados y mariscos del Cantábrico, a veces en solitario y otras en originales arroces. La decoración, basada en materiales primarios, es cuidada sin ser pretenciosa, invitando a la libre interpretación del cliente. Con un firme compromiso con los productores locales, Quince Nudos ofrece una experiencia gastronómica auténtica y de alta calidad en Ribadesella, donde se puede saborear el verdadero Paraíso Natural.

Este sábado, día 22, realizamos una nueva visita para ver la nueva reforma y volver a disfrutar de la cocina del gran chef Bruno Lombán.

Aquí os dejo el menú que degustamos y una ligera descripción y opinión de cada plato:

  • Escabeche de verduras con ajo: Un pequeño entrante de bienvenida, muy fresco.
  • Pan crujiente con alga nori en dos texturas y mantequilla casera: Para mí, el pan estaba demasiado crujiente, pero la mantequilla era muy buena.
  • Croquetas de Pitu Caleya: Unas croquetas campeonas que nunca pueden faltar.
  • Ostra al natural con salsa de mantequilla y sidra, ahumadas con tomillo limón: Uno de los platos estrella del día, aunque la elección es difícil… una salsa suave, con sabor, pero respetando el sabor de la ostra. Sorprendente.
  • Pulpo asado: Una de las sorpresas del día, pulpo asado al horno en aceite, con un sabor concentrado y una textura muy suave, impresionante sabor.
  • Pulpo guisado con parmentier de patata: Un plato de pulpo espectacular, pero tuvo el problema de que probamos el otro primero. 😃
  • Lomito de salmonete con tomillo limón: Fantástico.
  • Oreja guisada: Un clásico como las croquetas que no puede faltar nunca, huntuosas y suaves, siempre maravillosas.
  • Arroz de entrecot madurado 40 días: Soy un enamorado del arroz y de la carne, para mí, era un arroz perfecto. El arroz tenía tanto sabor a carne, que la vaca parecía ternera a su lado. Espectacular.
  • Milhojas de chocolate texturizado con aguacate y la famosa tarta de queso de Bruno: Un buen postre para acabar bien esta fiesta.

Todo esto acompañado con unos buenos vinos; tienen más de 400 referencias… Yo no elijo, que se encargue otro. 😃

A continuación, os dejo las fotografías realizadas.

Redondeamos el festival con un poco de queso y vino, y después unos cócteles de café.

Ubicación.

Restaurante El Horno

Visita al Restaurante El Horno en Viernoles, buena relación calidad/precio, y buena bodega. No hay nada que destacar como excepcional, pero se puede repetir si se quiere comida casera y un producto decente.

Las croquetas no estaban todo lo bien que deberían, bajo mi punto de vista. Faltaba sabor a jamón.

El pastel de langostinos no estaba mal, sin ser un espectáculo de marisco, estaba bastante bien.

Los callos y su salsa estaban muy buenos, algún trozo de pan se fue mojando 😀

Los chuletones … no me gustó que las tajadas vinieran ya cortadas y selladas individualmente, con ello consiguieron que estuviera pasado (que no seco), personalmente prefiero que me lo sellen, y me lo traigan cortado, ya elegiré yo si lo quiero pasar un poco más o no.

Los postres son caseros al 100%, o al menos eso nos dijeron … Mi postre fue el arroz con leche, estaba bueno, pero le faltaba un poco mas de azucar, el resto yo no los probé.

Es un sirio donde se puede repetir sin esperar nada fuera de lo común, el precio esta en la media, siempre y cuando no se te vaya la mano con el vino 😀

La Caseria De Santa Marina

Restaurante en Parres, concejo de Llanes.

El local prometía, muy bien preparado para grupos, terraza cómoda para poder estar al aire libre con los críos (No se puede fumar).

El tema empezó mal cuando me dijeron que debíamos entrar a las 14.00 si o si, porque tenían mucha gente, perfecto, sin problemas … Eran las 15.00 y aún no teníamos toda la comida … Me levante a mirar y el restaurante estaba al 50%, eso para empezar no me gustó nada, sobre todo cuando no éramos 3, si no 16, que ya como poco, tienes que tener un tiempo estipulado, si no puedes, no des mesa.

Quitando ese hecho, vamos a centrarnos en la comida y en el servicio.

Algunos pidieron una sartenada, o un plato de carne a la brasa y cosas así, 8 de los 16 pedimos, unas croquetas de jamón, pulpo a la parrilla, una parrillada y 2 chuletones de supuesta vaca.

Las croquetas al ir en freidora y estar congeladas, salieron relativamente rápidas, 15/20 minutos (relativamente) el pulpo tardó media hora en salir, y la parrillada y los chuletones 1 hora / hora y cuarto, creo que la gente se comió dos barras de pan en el tiempo que tardó la comida, claro, en ese tiempo, los otros 8 de la mesa ya habían comido, penoso.

La calidad de la parrillada de carne dejaba mucho que desear, carne de segunda, mal hecha, escasa para pagar 110 euros por ello, ni que fuera oro … La entraña estaba mas dura que la piedra en la que vino.

Los chuletones, el sabor no estaban mal, pero algo tenían que no me gustaban y no sabría explicar, la grasa no era agradable … igual es que estaban mal hechos, porque como se ve, uno estaba bastante quemado (hecho muy rápido)
También, como se puede apreciar, había mas hueso que carne, dinero tirado. Lo normal es que el grosor del hueso sea el miso que la carne, a no ser que lo corte yo y como se puede ver en las fotos, el tamaño del hueso no concuerda con la cantidad de carne (tengo una ligera experiencia en chuletones)

En la última foto se aprecia el tamaño del hueso, un grosor de 7cm al menos, con escasa carne … Era el típico chuletón de corte triangular (tan famoso en el mundo entero)

Lo que no entiendo, son todas las valoraciones positivas que tiene este local, la gente no sabe comer? o es que saben que cocinan bien y que mal … increible.

Aquí van las fotos.

Sidrería parrilla «el otro Pablo»

Restaurante en Piedras Blancas, Asturias.

Grandes cantidades, calidad mejorable. Con una bodega escasa, este restaurante está bien, para comer una parrilla sin esperar nada espectacular, trozos secos, otros poco hechos, ternera por vacuno mayor … estupendo para ponerte ciego a comida por un precio razonable.

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