Restaurante El Horno

Visita al Restaurante El Horno en Viernoles, buena relación calidad/precio, y buena bodega. No hay nada que destacar como excepcional, pero se puede repetir si se quiere comida casera y un producto decente.

Las croquetas no estaban todo lo bien que deberían, bajo mi punto de vista. Faltaba sabor a jamón.

El pastel de langostinos no estaba mal, sin ser un espectáculo de marisco, estaba bastante bien.

Los callos y su salsa estaban muy buenos, algún trozo de pan se fue mojando 😀

Los chuletones … no me gustó que las tajadas vinieran ya cortadas y selladas individualmente, con ello consiguieron que estuviera pasado (que no seco), personalmente prefiero que me lo sellen, y me lo traigan cortado, ya elegiré yo si lo quiero pasar un poco más o no.

Los postres son caseros al 100%, o al menos eso nos dijeron … Mi postre fue el arroz con leche, estaba bueno, pero le faltaba un poco mas de azucar, el resto yo no los probé.

Es un sirio donde se puede repetir sin esperar nada fuera de lo común, el precio esta en la media, siempre y cuando no se te vaya la mano con el vino 😀

La Caseria De Santa Marina

Restaurante en Parres, concejo de Llanes.

El local prometía, muy bien preparado para grupos, terraza cómoda para poder estar al aire libre con los críos (No se puede fumar).

El tema empezó mal cuando me dijeron que debíamos entrar a las 14.00 si o si, porque tenían mucha gente, perfecto, sin problemas … Eran las 15.00 y aún no teníamos toda la comida … Me levante a mirar y el restaurante estaba al 50%, eso para empezar no me gustó nada, sobre todo cuando no éramos 3, si no 16, que ya como poco, tienes que tener un tiempo estipulado, si no puedes, no des mesa.

Quitando ese hecho, vamos a centrarnos en la comida y en el servicio.

Algunos pidieron una sartenada, o un plato de carne a la brasa y cosas así, 8 de los 16 pedimos, unas croquetas de jamón, pulpo a la parrilla, una parrillada y 2 chuletones de supuesta vaca.

Las croquetas al ir en freidora y estar congeladas, salieron relativamente rápidas, 15/20 minutos (relativamente) el pulpo tardó media hora en salir, y la parrillada y los chuletones 1 hora / hora y cuarto, creo que la gente se comió dos barras de pan en el tiempo que tardó la comida, claro, en ese tiempo, los otros 8 de la mesa ya habían comido, penoso.

La calidad de la parrillada de carne dejaba mucho que desear, carne de segunda, mal hecha, escasa para pagar 110 euros por ello, ni que fuera oro … La entraña estaba mas dura que la piedra en la que vino.

Los chuletones, el sabor no estaban mal, pero algo tenían que no me gustaban y no sabría explicar, la grasa no era agradable … igual es que estaban mal hechos, porque como se ve, uno estaba bastante quemado (hecho muy rápido)
También, como se puede apreciar, había mas hueso que carne, dinero tirado. Lo normal es que el grosor del hueso sea el miso que la carne, a no ser que lo corte yo y como se puede ver en las fotos, el tamaño del hueso no concuerda con la cantidad de carne (tengo una ligera experiencia en chuletones)

En la última foto se aprecia el tamaño del hueso, un grosor de 7cm al menos, con escasa carne … Era el típico chuletón de corte triangular (tan famoso en el mundo entero)

Lo que no entiendo, son todas las valoraciones positivas que tiene este local, la gente no sabe comer? o es que saben que cocinan bien y que mal … increible.

Aquí van las fotos.

Sidrería parrilla «el otro Pablo»

Restaurante en Piedras Blancas, Asturias.

Grandes cantidades, calidad mejorable. Con una bodega escasa, este restaurante está bien, para comer una parrilla sin esperar nada espectacular, trozos secos, otros poco hechos, ternera por vacuno mayor … estupendo para ponerte ciego a comida por un precio razonable.

The hunters Tavern

Tenia ganas de visitar este local en Entrambasaguas, había oído hablar muy bien de el, así que, este Domingo día 8, fuimos a disfrutar de su cocina.

Aquí va la comanda …

Primero, uno detalle de la casa, volovan de marisco y crema de calabacín, buen detalle y muy rico, esto prometía.

Entrantes

-Un pastel de perdiz (fuera de carta), que estaba espectacular, cremoso y con un toque escabechado que te dejaba con ganas de mas.

-Pan bao relleno de rabo de toro, con salsa Hoisin y cebolla encurtida.
Espectacular, tenia todo lo que puede prometer el nombre del plato.
Mucho sabor, untuosidad, la acided del encurtido, la dulcura del guiso … muy bueno.

-Duo de gyozas, de langostino y su coral, y de verduras con Shiitake, las dos muy ricas, pero el naranja, el de langostinos fantástico.

-Tacos de arrachera, Con guacamole y salsa chipotle, acompañados con pico de gallo y salsa jalapeño.
Estaban muy bueno, en la línea de lo comido hasta el momento, el pico de gallo estaba brutal.

-Pulpo a la plancha, Sobre crema de patata, con alioli y sal de carbón, un plato con los sabores muy bien equilibrados.

Para rematar la comida, nos pedimos un buen chuletón de vaca con 30 días de maduración


La pena fue, que no era vaca, si no ternera, con un sabor flojo y plano, una decepción con lo bien que íbamos.

Culminamos con unos buenos postres caseros, en mi caso, tarta de zanahoria, estaba muy rica la verdad, no salvó lo de el chuletón, pero alegró el paladar 😀

Para el café nos sorprendieron con unas ricas trufas.


Todo regado con un buen ribera del duero, el cual no había probado nunca, y nos gusto mucho, la verdad. Por eso siempre nos gusta probar vinos nuevos o desconocidos. Sorpresas te da la vida.

Restaurante La Calzada

Este Miércoles disfrutamos de una gran comida en el restaurante La Calzada en Bárcena de Pie de Concha.

Pedimos tres entrantes que después de degustarlos, puedo asegurar que están en el top5 de esa carta.

Cecina premium de buey tudanco … suave, jugoso … una maravilla.

Torreznos de papada ibérica, poco se puede decir de la papada ibérica que no se sepa ya, muy rico.

Como colofón a los entrantes, chorizo criollo de tudanca y papada ibérica, creación de Gerardo. Gran sabor a vaca en un chorizo, riquísimo y sorprendente.

Para continuar el día de carne, un gran chuletón de vaca de 2.4kg, se cortaba solo, como mantequilla, acompañado con unos pimientos y unas pocas patatas, y para que no se enfriase, una pequeña parrilla para darle vuelta y vuelta.

Todo esto acompañado con una magnun Rivera del Duero «La Capilla», excelente vino que maridaba perfectamente con estos alimentos.

Terminamos con unos ricos postres y un buen café con hielos hechos con el mismo café.

Una comida perfecta. Gerardo sigue siendo un fenómeno.

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