En estas fiestas de excesos, los Bitten Brother no podíamos faltar … aquí os dejamos algunos detalles de estas fiestas que aun no han terminado.




















En estas fiestas de excesos, los Bitten Brother no podíamos faltar … aquí os dejamos algunos detalles de estas fiestas que aun no han terminado.




















Una cata celebrada en El Muelle del barrio Pesquero, esta vez con vino de la bodega Altanza. Acompañado de buena carne proveniente de la carnicería Antón, en Santander.
La critica gastronómica me la guardo ya que lo que primaba era el vino, el cual, pasando de un básico a un «premium», he de decir que todos ellos estaban bastante buenos.
Aquí os dejo las imágenes.
Otro triunfo del amigo Valentín.















Hoy comimos, al igual que ayer, en el restaurante Los Toneles, en Unquera.
Nos dieron la opción de menú y carta, dado que el menú, era el mismo que el día anterior (lo cual ya no presagia nada bueno) nos decidimos por carta, y como buenos carnívoros, nos decantamos por la parrillada de carne.
La interrogación del título ya denota algo de inconformismo, detallo a continuación dicha parrillada.
2 chorizos criollos grandes, 2 chorizos rojos grandes, un par de trozos de una carne que podría ser jamón cocido y luego a la parrilla perfectamente, 3 costillas (para dos) y 3 trocitos de picaña, la cual estaba muy hecha (seca y dura)
Ah si¡¡ muchas patatas, 1 tomate a la parrilla y pimientos del piquillo de bote.
Esa es la parrillada de carne, en carta parecía algo mas interesante, al precio de 50 euros … un robo.
Por desgracia ha sido en día laboral y no podía estar perdiendo el tiempo, de lo contrario habría protestado y quizás, se la hubieran comido ellos. Cosas que pasan.
También pedimos unas verduras a la parrilla … calabacin (mucho), 4 rodajas de berenjena y zanahoria … muy triste ese plato.
Las croquetas estaban bastante bien, lo mejore de la comida.
Después de una visita a la zona de Alto Campoo y Brañosera, acabamos comiendo en Aguilar de Campoo … lo que no sabíamos es que iba a ser tan malo …
Un local muy bonito y acojedor, pero la cocina no lo acompaba, y menos el servicio y la atención.
Os pongo en situación, tres personas, dos de ellas grandes, y si seguís nuestro blog sabréis que nos gusta comer, hasta ahí bien …
El primer comensal se pidió lo suyo y nos tocaba a los «bitten brothers» … una ración de croquetas, que como había de dos variedades, no nos quedó otra que pedir de las dos … hacía mucho tiempo que una croqueta no me sabia tanto a harina como en esta ocasión, a parte de a harina, no sabían ni a cecina ni a bacalao tal y como decía en la carta, para seguir, y sin perder la costumbre, un chuletón … palabras textuales al camarero/encargado » queremos un chuletón para nosotros, uno para los dos, de nuestro tamaño» … despues de reirse como un bobo le pregunto … lo has entendido??? respuesta » si si si, tranquilo» bien …. al cabo de un rato y despué de esa «magnifica» experiencia con las croquetas, aparece la camarera con un «chuletón» de un kilo escaso (que hacemos con eso) … acto seguido, llamada al encargado, después de mas o menos hacerle entender que no sabia lo que hacía nos pusimos a comer.
La carne no estaba mal (para ser ternera), pero teniendo en cuenta que cobraban 44 euros por el chuletón, esperábamos o calidad o cantidad (como poco), y ni una ni otra … una estafa en toda regla (bajo mi punto de vista) Lo típico que hacen a los turistas.
A todo esto le sumamos que tanto las camareras como el encargado estan alli, porque tiene que haber de todo, secas, desagradables, hasta se podria decir que antipáticos … una experiencia para no volver y para hacer que nadie vaya en todo lo posible.
P.D. Cuando unas croquetas vienen acompañadas de Ali Oli y limón … Tiembla.
Aquí os dejo la localización, para que no vayáis.