Nueva visita al restaurante gastronómico Torre By Marañón.
Local agradable y tranquilo, con un servicio impecable, ideal para celebrar en este caso, San Valentín 😀
Para empezar pedimos unas ostras francesas con granizado de pomelo, un poco de caviar de Beluga y bogavante asado con parmentier y carbonara de setas, todo ello acompañado con un buen vino blanco.
Como plato fuerte pedimos solomillo rossini y lomo de corzo, ambas carnes cocinadas en su punto.
Maridadas con un vino de garnacha, el cual no me atrajo demasiado, pero es el riesgo de querer probar cosas nuevas
Para rematar, los postres.
Esponjoso de Mango, Crema de Fresa y Gel de café para mi mujer y una pequeña tabla de quesos de producción cántabra (de Torrelavega, según el camarero, no me quiso decir el nombre del productor) para mí.
Una buena celebración de San Valentín, aunque no fuera el día exacto 🙂
Entre las restricciones y el trabajo, nos ha costado volver a este gran restaurante, pero al fin lo hemos conseguido.
Hemos vuelto al restaurante Quince Nudos, local regentado por Bruno Lombán, un artista en la cocina.
En esta ocasión consiguió sorprendernos nuevamente, contábamos con ello la verdad 😀
Respecto al vino, nos fiamos de la elección de la casa, no sabíamos lo que íbamos a comer, así que, de beber tampoco 😀
Empezamos con una gran vino blanco Rioja, Conde de los Andes, un poco afrutado, no muy seco y con un gran retrogusto. Este vino acompañó muy bien los siguientes platos.
Crema de lentejas con «no me acuerdo» :), sopa de algas con percebes y almejas, flor de alcachofa con angulas, setas shiitake con langostino y yema de huevo, y las famosas croquetas de pitu caleya. En este último punto coincidimos mi compañero y yo, estaban muy buenas, por eso son campeonas, pero estaban mejor la vez anterior. Se puede decir, que todo estaba muy bueno, la sopa de algas, las setas y la alcachofa, sorprendentes.
Para el plato fuerte cambiamos de vino, nos propusieron un Pesquera, tinto crianza de la Ribera del Duero, genial vino para lo que venía a continuación.
Arroz con venado y trufa, hecho a la perfección con un sabor espectacular, a mi me dio pena terminar el plato.
Espectacular.
Para terminar un postre que no me acuerdo de lo que era 😀 😀 😀 pero estaba buenísimo.
y como no queríamos que terminase esta gran experiencia gastronómica, comentamos que si podían hacernos una tabla de quesos, todavía nos quedaba un poco de vino y había que terminarlo con algo. Y dicho y hecho, una buena tabla, con unos quesos riquísimos.
Aquí os dejo las redes sociales y la localización.
Para terminar bien el año, culinariamente hablando, decidimos acercarnos a la Bien Aparecida, donde se encuentra el restaurante La Solana, regentado por Ignacio Solana y situado frente al santuario.
La primera impresión es de bar de pueblo, y no solo lo parece, lo es , pero solo para tomar la cervecita y las rabas, las cuales estaban muy buenas.
Cuando pasas al comedor ya es otra historia, un local con una entrada independiente al bar, con una decoración agradable y una colocación de mesas que permite estar muy cómodo.
Personal muy atento y amable durante toda la comida, siempre preparados por si se necesitaba algo sin necesidad de pedirlo.
Después de este breve resumen, vamos a lo importante, elegimos el menú largo, que os detallo a continuación en fotos.
No me meteré en la descripción plato por plato porque sería muy aburrido, tedioso y … muy complicado 🙂
Solo os contaré un par de cosas que no es que no me gustaron, pero no me agradaron al 100%. — El tomate de Ampuero de un bocado, ninguno de los tres comensales le sacamos el gusto que quizás el chef querría, para mi era agua de tomate metida en «un disco de hockey» que supongo estaba hecho de tomate, nos faltó un empuje, un sabor un poco más a solo agua de tomate. Pero en 18 platos no pueden gustar todos 😀
La segunda cosa va de la croqueta campeona del mundo … Solo una? No se juega con los sentimientos de las personas humanas 😀 😀 😀
Por lo demás, todo estaba espectacular, muy sorprendente el cocido montañés, por lo que ves y lo que saboreas, nunca lo pensarías.
Y aquí las fotos por fin 🙂
Filipino de FoieAnchoa en esponja vegetal verdeTaco de steak tudanco y patata de ValderredibleCristal de picasuelos y gambaTomate de Ampuero de un bocadoBuñuelo de compangoCroqueta campeona del mundoAlcachofa con sabayón PXEscabeche tibio de perdiz y vieiraCocido montañesBacalao, crema de cebolla y trufaManita pibilRigatoni y pollo de corralMerluza y su colageno marinoChuletas de corderuco lacadasQuesos del valle, sopa de ruibarboSobao de toffe y helado de manzana asadaPetit-fours
Para acompañar este gran menú, la sumiller nos deleitó con 3 botellas como si de un maridaje se tratara.
La primera estaba buena, muy buena, un Edetaria 2015 creo recortar, D.O Terra Alta.
La segunda fue la joya de la comida, un Emeritvs 2008, espectacular.
La tercera, me falló un poco, a mis compañeros de mesa no les disgustó, Tiento del 2009, un vino de Castilla y León que no acabó de convencerme.
Local muy recomendable para disfrutar de un magnifico menú degustación.