Sidreria Ria Ason, Santoña.

La experiencia en este restaurante fue en general agradable, con algunos puntos fuertes, aunque también áreas que podrían mejorarse. Las gambas fueron una excelente elección, sabrosas y en su punto, al igual que las volandeiras, bien cocinadas y llenas de sabor. Los mejillones también destacaron en cuanto a la calidad de la carne, aunque me habría gustado un toque más de picante para realzar su sabor.

La selección de croquetas variadas fue decepcionante por varias razones. Además de resultar bastante sosas y faltas de sabor, una de las croquetas llegó vacía, un error que resulta imperdonable, ya que rompe con las expectativas y resta profesionalismo al servicio. Una revisión en la preparación y el control de calidad de las croquetas haría una gran diferencia en este apartado.

El pulpo llegó algo pasado, con algunas partes quemadas que afectaron tanto su textura como el equilibrio de sabores. Un poco más de atención en la cocción permitiría que este plato clásico destacara como debería.

La parrillada de carne fue otro punto débil: las porciones fueron escasas, la calidad de la carne no estuvo a la altura esperada y algunos cortes llegaron demasiado hechos, perdiendo así su jugosidad y sabor característicos. Una parrillada con más atención a la calidad y a los puntos de cocción mejoraría mucho la experiencia.

En cuanto a los postres, la tarta de queso estuvo aceptable, con buena textura y sabor, aunque sin sorprender. El arroz con leche también tenía un sabor adecuado, pero al estar templado, no resultó tan agradable para mí, ya que prefiero los postres fríos. La torrija, aunque bien de sabor, también se sirvió templada, lo cual no va con mis preferencias personales.

El vino fue un acierto, bien seleccionado y en armonía con los platos. El trato del personal fue excelente: amable, atento y dispuesto a ayudar en todo momento. Sin embargo, el mayor inconveniente fue la ausencia de una parrillada de marisco en el menú. Sorprendió que, en un lugar que ofrece mariscos por ración, esta opción no estuviera disponible, ya que habría sido una gran adición para quienes buscan una experiencia más completa de los sabores del mar.

En conclusión, el restaurante ofrece buenos momentos y una atención destacable, aunque hay margen para mejorar en la preparación de algunos platos y en la oferta del menú. Con ajustes en estos detalles, podrían lograr una experiencia gastronómica mucho más completa y satisfactoria.

Restaurante La Jontana

Buena comida casera en este restaurante situado en uno de los pueblos mas bonitos de Cantabria. Barcena Mayor, pueblo donde se puede comer bien después de hacer una ruta de senderismo.

Alubiones con jabalí, espectaculares.

Embutido de caza bien conocidos de Sierra del Oso.

Solomillo de venado, muy rico.

Chuletas de tudanca, siempre buenas.

El postre … Mouse de crema de orujo, para comer un caldero 😀

Restaurante La Cartería

Menú Degustación Camino Real … homenaje el Sabado .

Disfrutamos de una excelente experiencia gastronómica; lamentablemente, no anoté los nombres de los platos.

A excepción de la ensalada de tomate con sardina ahumada, que era mejorable, los demás platos me parecieron muy correctos.

El steak tartar, sin duda, fue la estrella de la noche. Tuve que pedir un segundo plato para poder repetirlo. Su sabor a carne era excepcional, realzado con un toque de sriracha que le daba el justo nivel de picante, sin que ningún condimento opacara su esencia. Me pareció verdaderamente exquisito.

Buen trato y buen servicio.

En cuanto a lo demás, aquí están las fotos.

La Carteria

Restaurante El Boj

Este domingo visitamos un restaurante con su nueva gerencia para ver qué tal se comía después de una salida fotográfica por el valle de Iguña.

El restaurante se ha hecho viral por sus tablones de cachopo o chuleta de ternera, así que había que ir a probarlo.

El tablón tenía morcilla, chorizo a la sidra, torreznos, croquetas, tiras de pollo empanado, un poco de embutido y un cachopón con patatas fritas y pimientos. El tamaño del cachopo me sorprendió para bien.

Todos sabemos cómo son estos tablones: mucha comida variada, que a veces no tiene la calidad necesaria, solo cantidad.

En este caso, las cantidades eran razonables y con un buen producto, lo justo para probar un poco de todo antes de meterte con el cachopo.

Aparte de ese tablón, una compañera se pidió unos langostinos al ajillo, que estaban perfectamente hechos, y otro compañero pasó del tablón y optó por el menú de fin de semana: un arroz negro con alioli y unas carrilleras de cerdo.

El arroz no lo probé; el comensal dijo que estaba muy bueno. Las carrilleras sí las probé, y estaban perfectas: jugosas, suaves y se deshacían en la boca. (Me faltó la foto de las carrilleras). 🙂 🙂 🙂 )

Los postres, caseros y ricos, especialmente la tarta de baileys.

Aquí las fotos 🙂

Un establecimiento donde repetiremos de fijo, eso si, para probar otras cosas y seguir dando el visto bueno 😀

Ubicación

Rte Quince Nudos

Quince Nudos es un restaurante acogedor y cercano, impregnado de ilusión, esfuerzo y confianza. Situado junto al mar y la playa, su carta rinde homenaje a los pescados y mariscos del Cantábrico, a veces en solitario y otras en originales arroces. La decoración, basada en materiales primarios, es cuidada sin ser pretenciosa, invitando a la libre interpretación del cliente. Con un firme compromiso con los productores locales, Quince Nudos ofrece una experiencia gastronómica auténtica y de alta calidad en Ribadesella, donde se puede saborear el verdadero Paraíso Natural.

Este sábado, día 22, realizamos una nueva visita para ver la nueva reforma y volver a disfrutar de la cocina del gran chef Bruno Lombán.

Aquí os dejo el menú que degustamos y una ligera descripción y opinión de cada plato:

  • Escabeche de verduras con ajo: Un pequeño entrante de bienvenida, muy fresco.
  • Pan crujiente con alga nori en dos texturas y mantequilla casera: Para mí, el pan estaba demasiado crujiente, pero la mantequilla era muy buena.
  • Croquetas de Pitu Caleya: Unas croquetas campeonas que nunca pueden faltar.
  • Ostra al natural con salsa de mantequilla y sidra, ahumadas con tomillo limón: Uno de los platos estrella del día, aunque la elección es difícil… una salsa suave, con sabor, pero respetando el sabor de la ostra. Sorprendente.
  • Pulpo asado: Una de las sorpresas del día, pulpo asado al horno en aceite, con un sabor concentrado y una textura muy suave, impresionante sabor.
  • Pulpo guisado con parmentier de patata: Un plato de pulpo espectacular, pero tuvo el problema de que probamos el otro primero. 😃
  • Lomito de salmonete con tomillo limón: Fantástico.
  • Oreja guisada: Un clásico como las croquetas que no puede faltar nunca, huntuosas y suaves, siempre maravillosas.
  • Arroz de entrecot madurado 40 días: Soy un enamorado del arroz y de la carne, para mí, era un arroz perfecto. El arroz tenía tanto sabor a carne, que la vaca parecía ternera a su lado. Espectacular.
  • Milhojas de chocolate texturizado con aguacate y la famosa tarta de queso de Bruno: Un buen postre para acabar bien esta fiesta.

Todo esto acompañado con unos buenos vinos; tienen más de 400 referencias… Yo no elijo, que se encargue otro. 😃

A continuación, os dejo las fotografías realizadas.

Redondeamos el festival con un poco de queso y vino, y después unos cócteles de café.

Ubicación.

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