Homenaje en La Finca

Otro día que Vicente deja muy alto el nivel de su cocina.

Un gran menú de celebración con el plato principal como broche de oro.

Comenzamos en la bodega con una cata de vinos blancos y un poco de picoteo. Buenos vinos para ir abriendo boca.

Cuando se terminó la cata fuimos al comedor, para disfrutar con el buen hacer de Vicente y su equipo.

-Ventresca atún rojo, burrata ahumada , ajoblanco y datiles.
*Un plato refrescante con mucho sabor.

-Gambas de Huelva a la plancha.
*Buen marisco bien reconocido.

-Huevo asado con guiso de setas y foie.
*Crujiente y sabroso, con un gran sabor.

-El plato estrella de la noche, sin desmerecer el resto que estaba espectacular … Costilla de vaca asada 48 horas con parmentier de patata.
*Espectacular jugosidad y suavidad, acompañada con una fantástica salsa super reducida, por lo cual tenia un sabor que invitaba a mojar pan hasta limpiar el plato.

-Y para terminar coulant de chocolate.
*Crujiente por fuera, liquido por dentro, el punto final perfecto para un gran menú.

Aquí os dejo el video para enseñaros la textura de la costilla.

No os olvidéis, Restaurante La Finca, en Puente San Miguel.

La Taberna del Herrero

Me tenia que resarcir de mi paso por La Parrilla de Hoznayo y elegí este local que nunca me ha fallado.

Tabla de ibéricos y un tomahawk de unos 1.200 gramos aproximadamente.

Para acompañarlo un buen vino.

El embutido estaba muy bueno, desde la cecina hasta el jamón.

La carne como se aprecia, poco hecha para terminarla en la piedra que lo acompañaba, dicha piedra nos la cambiaron tres veces sin que hiciera falta pedirlo.

Buen trato, buen producto en un gran local.

Volveré sin duda.

La parrilla de Hoznayo

Todo un clásico, una historia … un mito caído.

Ahí estuvimos el otro día, nunca habíamos estado, yo por lo menos, tenia esperanzas de que fuera una grata experiencia … pues no, todo lo contrario.

Para empezar, tardaron 15 minutos en atendernos para darnos mesa (eso, le echo parte de culpa a mi persona por no reservar antes), peor claro, esa culpa se disipó cuando entramos al comedor y la mitad de las mesas estaban vacías … eso para empezar.

Nos sientan como haciéndonos un favor, repito que estaba el comedor a medias.

Para tomarnos nota, tardaron otros 25 minutos más.

La comanda fue, una ensalada mixta para compartir y dos chuletones de vaca vieja. Dimos por hecho que el paisano que nos atendió, se enteré que la ensalada no era el primer plato, pues no, fallo nuestro también por no contar con ese despiste … Bueno, pues tardaron otros 15 minutos en traer la ensalada … Nos traen la ensalada y nosotros esperando al chuletón mientras charlamos y tomamos una copa de vino … Por cierto, la ensalada ya venía aliñada con vinagre de jerez … El accesorio de aceite/vinagre, venia con vinagre de modena, todo muy correcto.

A los 20 minutos se acerca el paisano y nos pregunta, pido ya los chuletones? Yo me quedé pensando 2 segundos (se me debió de quedar cara de tonto) y dije, pues claro no? … Claro, para esto hay que saber, que ni dios aparecía por el comedor para ver si habíamos comido o no la ensalada …

Después de pedir las chuletas, al cabo de un rato, ya ni lo miré … Ahí aparece con unas chuletas de 600/800 gramos, que ya de por si, tenían pinta de haberlas hecho muy rápido, y con una piedra humeante, a la cual no se le ocurre otra cosa, que echar aceite de oliva por encima … Todo el comedor lleno de humo.

A la hora del corte, muy poco hecho por dentro, trazas negras por fuera y con un sabor a carbón. Lo esperado al hacerlo rápido.

Un desastre de comida. Y aquí lo dejo plasmado.

Casona del Judio

Este Martes 14 de Septiembre, hemos celebrado el aniversario de boda en este gran restaurante.

Un local amplio y acogedor como a mi me gusta, sin mesas muy cerca

Nada mas sentarnos nos ofrecieron tomar algo hasta que llegase el menú, que no se hizo de rogar demasiado, pero así nos dio tiempo a hacer estas fotos y disfrutar un poco del tranquilo ambiente.

Esto lo voy a poner al principio, porque al final … se me olvida 😀

El trato fue fantástico y nos sorprendió y agradó, que el propio Sergio Bastard estuviera sirviendo casi como cualquier camarero, es más, el fue el que se encargó de realizar el maridaje, el cual estuvo muy acertado (no hay fotos de los vinos)

Menú gran gourmet

Pronto empezamos con la degustación del menú, 7 snacks, 9 platos y 2 postres.

-Tirabeque glaseado con el jugo de cebolla roja, tenía un toque crujiente y un suave sabor a la cebolla, pero personalmente no fue uno de mis favoritos, le faltaba sabor, se me hizo como comer un plástico. Por suerte no fue lo primero que probé 😀

-Hoja de lechuga de mar, espectacular, un gran sabor a mar en una lámina tan frágil.

-Homenaje a nuestro nogal y camarón, este snack le pondría con los tirabeques, le faltaba algo de fuerza.

-Anchoa con pan crujiente y mantequilla de café … para comer un kilo, suave y con mucho sabor, la anchoa no tapaba a la mantequilla.

-Chipirón curado y alcaparras, aquí tuve que esmerarme un poco para poder alargar el snack :D, fresco y con mucho sabor.

-Tartar de langostino tigre con holandesa y acedera de playa, gran sabor en una cuchara tan pequeña.

-Cococha de merluza y pil-pil de codium, la cococha en su punto y la salsa muy rica, suave y con gran sabor, para mojar pan.

Aquí ya tenemos los platos fuertes … para no alargar mucho el post con la descripción de cada uno, diré que estaban todos espectaculares, resaltando los rebozuelos, los callos de bacalao, el arroz y el conejo en dos tiempos. El único que no tendría un 10 aunque estaba bueno, serían los pimientos, pero como comentamos con Sergio, depende siempre de lo que te guste el pimiento 😀
No hay foto de los callos de bacalao porque hice un par de videos que dejará mas abajo.

Aquí, ya terminando, nos preguntaron que si seguiamos con los postres o alargábamos el menú con una tabla de quesos … había que alargarle 😀

Espectacular tabla que disfruté como un enano.

Y por fin llegaron los postres …

Para mí, los dos espectaculares, el de regaliz, es mas especial, mi hermano fue al día siguiente y no le gustó tanto, pero claro, nunca le ha gustado el regaliz 😀
Por cierto, el crujiente de aceituna negra … magnífico.

Hasta aquí el menú gran gourmet de La Casona de Judío en Santander.

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De estos callos, me acuerdo y se me cae la baba … mirar la untusidad.

Restaurante Laila …

Menú degustación en el Restaurante Laila.

» Gustavo Pérez y Marcos González, ambos cocineros, coincidieron por primera vez en el Cenador de Amós. Luego sus carreras profesionales volvieron a cruzarse en el desaparecido Solar de Puebla, donde cada uno en su medida hizo su aportación para lograr la estrella Michelin. Después de más de una década en que cada uno ha cocinado en sus respectivos negocios, ahora se reencuentran para lanzar un interesante proyecto gastronómico, Laila, en Mompía, con el que quieren «ser un sitio referente, en el que la gente nos valore porque aquí se come bien», más allá de los reconocimientos que puedan llegar por el trabajo realizado o por el estilo de cocina. «

Fuente Diario Montañes

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