Otro día más en casa… o casi 😜
Volvimos a El Muelle del Barrio Pesquero, que ya sabéis que no falla… y cuando te juntas con buena gente, el resto viene solo:
Arrancamos con un arroz meloso con verduras y albóndigas que era una locura… de los que tienen fondo, de los que sacan todo el jugo a la verdura y te obligan a ir más despacio de lo que pensabas. Mucho sabor, muy bien trabajado 🔥
Luego el solomillo de vaca, bien infiltrado, en su punto perfecto, jugoso y con ese toque justo de sal… acompañado de patatas y pimiento, sin complicaciones pero de los que no fallan 👌
Y aquí el maridaje jugó en equipo:
El blanco, Colegiata Malvasía (Toro), acompañó el arroz de lujo. Aromas frutales, ese punto fresco y floral de la malvasía, buena acidez… de los que limpian boca y te piden otro bocado sin darte cuenta 🍾
Y el tinto, Martín Berdugo Joven (Ribera del Duero), se vino arriba con la carne. Fruta roja, ligero toque especiado y un paso por boca amable pero con carácter… justo lo que le va a un buen solomillo 🍷
El postre… bueno… había tarta de queso… pero la foto llegó cuando ya no quedaba nada 😂
Y eso ya lo dice todo.
Lo dicho… comida de amigos, sitio de confianza y otro día de los que se disfrutan sin prisa.
