Volver al restaurante Solana ya no es una casualidad, es casi una tradición. Tercera visita… y lo tengo claro: es uno de esos sitios a los que hay que venir, como mínimo, una vez al año. Sin pensarlo demasiado. Hay restaurantes que sorprenden una vez. Otros, dos. Pero lo realmente complicado es mantener el nivelSigue leyendo «Rte La Solana, Ampuero»