Restaurante situado en Maliaño, cerca del Aeropuerto de Seve Ballesteros
Acompañado de unos amigos, fuimos a probar sus «famosos» menús de arroz con bogavante y chuletón … las espectativas eran altas.
Por desgracia el resultado no fue muy satisfactorio.
El arroz parecía una sopa y sabia solo a tomate … mucho tomate, el bogavante por supuesto sin sabor, parecía plástico.
El chuletón, no era tal si no, un entrecot grande y grueso, una carne dura y sin sabor.
El embutido y los postres sin nada que destacar.
Lo mejor del día, fue el vino que pedimos extra, porque el tinto del menú era un poco insulso.









