Una cata celebrada en El Muelle del barrio Pesquero, esta vez con vino de la bodega Altanza. Acompañado de buena carne proveniente de la carnicería Antón, en Santander.
La critica gastronómica me la guardo ya que lo que primaba era el vino, el cual, pasando de un básico a un «premium», he de decir que todos ellos estaban bastante buenos.
Aquí os dejo las imágenes.
Otro triunfo del amigo Valentín.














