Rte Mana Chef Alia …

Fuimos a Mana Chef Alia, en pleno Cáceres, con la idea de picar algo, no de sentarnos a un menú largo. El local tiene un aire moderno, cuidado sin caer en lo frío, y el servicio resultó cercano y profesional. Sí se notó cierta lentitud, seguramente porque había poco personal, pero lo compensaron con amabilidad y atención al detalle.

La propuesta gastronómica de este espacio en Cáceres no buscaba repetir lo de siempre. Cada plato tenía un guiño propio, un detalle que lo hacía especial y distinto, y esa fue precisamente la gracia de la experiencia.

El tataki de cerdo marinado en soja con salsa de mandarina jugaba al contraste: intensidad salada y umami frente a un frescor cítrico que limpiaba y equilibraba el bocado. No era solo un tataki correcto, era un plato pensado para sorprender.

Las croquetas de parrillada de carne con chimichurri se apoyaban en un formato clásico, pero lo llevaban a otro terreno. La textura era cremosa y la fritura, crujiente, pero lo diferente estaba en ese toque herbáceo y ácido del chimichurri, que rompía lo esperado y daba chispa al conjunto.

El tartar de salmón servido sobre tuétano a la brasa fue probablemente el más llamativo en presentación, con el hueso como base. Aquí la experiencia estaba en la combinación: el tuétano, graso y ahumado, frente al frescor del salmón, el aguacate y la cebolla. Una mezcla valiente, pensada para no dejar indiferente a nadie.

Al final, lo interesante de Mana Chef fue que no hubo un plato que eclipsara a los demás, sino que cada uno ofrecía un ángulo distinto: contraste, reinterpretación o riesgo. Todos tenían algo especial que los hacía memorables. Y eso es lo que convierte una cena en una experiencia que merece ser contada.

Publicado por rikyphoto

Fotógrafo y critico culinario por afición.

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